14 jun. 2008

El Frazadazo

1 comentario:

Anónimo dijo...

Sin palabras, es muy doloroso todo esto. A decir verdad yo soy de dar monedas a los niños o a quien me pida, pero me duele mirarlos a la cara, sinceramente no los miro porque me da verguenza no poder hacer mas nada por ellos, no es desprecio ni mucho menos, es mas bien impotencia. Admiro a quienes ayudan a cambiar las cosas y por supuesto que pondre un granito de arena.
Valeria de Mendoza. 5-5-09